Lo último desde la frontera: 80 venezolanos esperan en el puente Tienditas mientras Venezuela decide si los recibe
sábado, 7 de noviembre de 2026 · 3 min de lectura
Trasladados de madrugada desde Bogotá en un avión militar, los expulsados quedaron en el Puente Internacional Atanasio Girardot a la espera de la autorización venezolana.
Lo último desde Cúcuta es una espera en un puente: 80 personas, dos países y una autorización que decide su cruce.
Cúcuta, Colombia.– Colombia expulsó el viernes 6 de noviembre a 80 ciudadanos venezolanos que, según la autoridad migratoria, estaban presuntamente vinculados con actividades delictivas o acumulaban medidas correctivas de la Policía durante su estadía en Bogotá. Las personas expulsadas no están condenadas en Colombia, precisó la agencia AFP.
El reporte oficial indica que fueron expulsados 74 hombres y seis mujeres, incluidas tres personas que cumplían sentencias en Colombia por delitos como hurto y concierto para delinquir, y otras que acumulaban llamados de atención policiales por comportamientos contrarios a la convivencia, porte de armas, consumo o comercialización de drogas e irrespeto a la autoridad, de acuerdo con Migración Colombia.
Los ciudadanos fueron trasladados durante la madrugada del viernes desde las instalaciones de la Policía en Bogotá hasta el aeropuerto militar de Catam, desde donde viajaron en un avión de la Fuerza Aérea a Cúcuta, en Norte de Santander, como parte de un operativo coordinado por Migración Colombia, la Policía y el Ejército. Ya en la frontera quedaron en el Puente Internacional Atanasio Girardot, conocido como Tienditas, a la espera de que Venezuela autorizara su ingreso, mientras funcionarios migratorios de ambos países adelantaban el trámite. El presidente Abelardo de la Espriella señaló que 10 de los expulsados fueron capturados al ingresar a Venezuela por tener órdenes de captura vigentes en ese país.
Las expulsiones forman parte del endurecimiento de la política migratoria impulsada por el presidente colombiano, Abelardo de la Espriella, quien asumió el poder el 7 de agosto y ordenó deportar a los migrantes en situación irregular y a los involucrados en actividades delictivas. «He dado una instrucción clara: quienes vengan a Colombia a delinquir no pueden encontrar refugio en nuestro territorio», aseguró el mandatario en su cuenta de X.
Según el balance del Ejecutivo, entre el 7 de agosto y el 29 de octubre fueron deportados o expulsados al menos 812 extranjeros —462 de ellos relacionados con motivos de seguridad nacional, alteraciones del orden público o requerimientos de autoridades extranjeras e Interpol— y otros 867 fueron inadmitidos. En Colombia viven unos 2.8 millones de migrantes venezolanos, según cifras oficiales, y más de 527,000 están en situación irregular; solo Bogotá concentra a más de 148,000 migrantes irregulares, según señaló el propio presidente.
Para República Dominicana, país que es a la vez emisor y receptor de migración, el caso colombiano se sigue con atención en toda la región: muestra el giro hacia políticas migratorias más duras en América Latina y reabre el debate sobre cómo equilibrar la seguridad y el orden público con el trato digno a las personas que migran, un tema que también toca de cerca a las familias dominicanas en el exterior.
Lo último por ahora es la espera en Tienditas, y la confirmación de que los operativos de expulsión continuarán en Colombia.
Foto: ciudadanos venezolanos durante el procedimiento de expulsión en el Puente Internacional Atanasio Girardot (Tienditas), en la frontera entre Colombia y Venezuela. Crédito: EFE, vía La Patria.
Fuentes: agencia AFP (vía Impacto Venezuela) y La Patria, con El Diario de Bolivia, consultados y verificados el 7 de noviembre de 2026.

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